Jardines de Lluvia

En Pinamar tenemos muchos de estos drenes pluviales en plazas. El equipo de la Secretaría de Paisaje y Medio Ambiente estuvo plantando aguaribay, ceibos, lantana camara y aljabas de producción municipal. Esta intervención busca recuperar la capacidad de absorción del suelo sin tanto mantenimiento y, además, lograr un mejor ecosistema ya que tanto el ceibo como la lantana atraen colibríes y mariposas.

"Un dato curioso de la lantana es que a medida que es polinizada sus flores van cambiando de color", se interesó el Intendente Martín Yeza desde sus redes sociales al tiempo que remarcó: "Las especies plantadas son todas de producción propia de nuestro vivero municipal".

Los jardines de lluvia se diseñan para recolectar el agua de lluvia que corre sobre la superficie de los techos, aceras, parques, etc. En las zonas urbanas o semiurbanizadas, emplazadas en ambientes húmedos con precipitaciones que rondan los 900 mm por año, los jardines de lluvias resultan una opción viable para la recaptación del agua que escurre por las calles. Desde un enfoque ecohidrológico, estos sistemas pretenden que las precipitaciones alcancen el acuífero subterráneo de una manera más eficiente integrándose de esta forma con el ambiente y el paisaje.

Un jardín de lluvia puede ser la solución a diversos problemas. Considerando que la escorrentía superficial del agua acarrea sólidos en suspensión o sustancias tóxicas proveniente desde las calzadas, el empleo de este tipo de intervenciones de tipo “no estructural” permiten disminuir la impermeabilización a partir del sistema radicular y a su vez mejorar la calidad del agua que recarga nuestro acuífero.

El empleo de especies botánicas hidrófilas permite que el excedente hídrico sea absorbido naturalmente, e incluso muchas de estas especies capturan metales pesados purificando el recurso y a su vez otorgando una mayor permeabilidad de las superficies de infiltración.

Estos “puntos esponja” buscan fomentar la incorporación de especies botánicas nativas, endémicas o naturalizadas, que concluyen en un beneficio biológico aun mayor ya que promueven la llegada de aves y otros polinizadores que son atraídos naturalmente a estos sitios.